Resolvemos las dudas más comunes sobre la selección, instalación y mantenimiento de nuestros componentes de sellado para tuberías de alta presión.
Para bombas que manejan hidrocarburos ligeros o pesados, recomendamos nuestros sellos de carburo de silicio con cara de carbono. Este par tribológico ofrece baja fricción y alta resistencia al desgaste, incluso en condiciones de lubricación límite. La selección exacta depende de la presión diferencial y la temperatura del fluido; para aplicaciones por encima de 20 bar y 150 °C, se sugiere una configuración con sello doble y sistema de barrera.
La instalación comienza con la limpieza de las caras de la brida y la verificación de que no tengan rebabas ni rayones. La junta debe centrarse sin lubricante adicional, salvo que el fabricante indique lo contrario. El apriete de los pernos debe realizarse en cruz, en tres pasos progresivos, hasta alcanzar el par especificado según la norma ASME B16.20. Un apriete desigual puede provocar fugas o dañar el refuerzo metálico interno.
Nuestras empaquetaduras de grafito trenzado soportan hasta 650 °C en atmósferas oxidantes y hasta 850 °C en atmósferas inertes o reductoras. Es importante tener en cuenta que la vida útil se reduce significativamente si hay presencia de vapor sobrecalentado con alta velocidad o si el eje presenta desgaste superficial. Recomendamos una inspección periódica cada 2000 horas de operación en servicios críticos.
Sí, disponemos de juntas elastoméricas con recubrimiento de grafito que se adaptan a bridas con rugosidad de hasta 250 micras Ra. Para superficies muy irregulares, recomendamos nuestras juntas de grafito laminado con inserto metálico, que combinan la flexibilidad del grafito con la resistencia estructural del acero inoxidable. En cualquier caso, es preferible mecanizar la brida para obtener un acabado de 125 a 200 micras Ra.
El mantenimiento principal consiste en verificar la alineación del eje y la concentricidad del sello durante el montaje. Una vez en operación, se debe controlar la temperatura de la carcasa y el caudal del fluido de lavado si existe. No es necesario lubricar las caras del sello, pero sí asegurar que el fluido de proceso esté libre de partículas sólidas mayores a 50 micras. Recomendamos cambiar el sello completo cada 3 años o 8000 horas de servicio, lo que ocurra primero.
Sí, fabricamos juntas a medida según el plano o las dimensiones de la brida existente. Trabajamos con espesores desde 1,5 mm hasta 6 mm y diámetros de hasta 2000 mm. Para pedidos especiales, solicitamos un croquis con las cotas principales: diámetro interior, exterior y espesor, así como el tipo de brida y la norma de referencia. El plazo de entrega para medidas no estándar es de 5 a 10 días hábiles.
Desde el taller inicial hasta la planta actual, cada etapa ha consolidado nuestra experiencia en juntas herméticas y empaquetaduras para alta presión.
Iniciamos con un pequeño taller en el sur de la ciudad, fabricando juntas elastoméricas para bombas de agua. El primer pedido fue para una planta de tratamiento local.
Logramos un acuerdo de suministro con una refinería de la región. Ese año instalamos nuestra primera prensa hidráulica para empaquetaduras de grafito trenzado.
Incorporamos la línea de sellos mecánicos de carburo de silicio. Las pruebas en campo mostraron una reducción del 40% en fugas frente a sellos convencionales.
Duplicamos la superficie de producción y obtuvimos la certificación ISO 9001. Ese año fabricamos más de 15 000 unidades entre juntas y empaquetaduras.
Inauguramos un laboratorio interno para ensayos de estanqueidad bajo presión cíclica. Hoy trabajamos con clientes en tres países de Sudamérica.
Nuestra razón de ser es garantizar la estanqueidad en uniones embridadas sometidas a alta presión, combinando ingeniería de precisión con materiales avanzados como carburo de silicio y grafito trenzado.
Diseñamos sellos y juntas que mantienen su integridad bajo presiones superiores a 300 bar y temperaturas que oscilan entre -40 °C y 650 °C, reduciendo paradas no programadas en refinerías y plantas petroquímicas.
Menos fugas, más continuidad operativaCada material —carburo de silicio, elastómeros reforzados o grafito trenzado— se elige según la norma API 682 o ASME B16.20, evaluando la compatibilidad química y el régimen de carga de la tubería.
Especificación precisa, sin ensayos innecesariosAlargamos la vida útil del sello mediante un diseño que minimiza la fricción y el desgaste, lo que se traduce en menos reemplazos y menor consumo energético en bombas y compresores.
Rentabilidad medida en años de servicioNuestro equipo acompaña la instalación y el ajuste de las juntas, verificando pares de apriete y tolerancias para asegurar el sellado desde el primer arranque.
Acompañamiento real, no solo un catálogo